Olivia Sola (Relatos Breves III)

Soledad Mc Nally nos trae nuevamente a Olivia. Como cada semana, nos permite asomarnos al frágil mundo de sus sentimientos.

Otro día vivido a montones, Olivia nunca sabrá cómo vivir un día de baja intensidad. Ya conocen a Olivia, una mujer hecha de sentimientos y emociones. Ir a comprar zapallitos es una aventura, determinante cada paso que da para recorrer las distancias desde su casa a cualquier parte. Olivia no vive, vibra.

…»Nadie le explica a Olivia que el sol solo se puede admirar desde lejos. Que, si lo toca, se va a quemar”.

A ella parece no importarle, da saltos al cielo como si lo pudiera rozar con los dedos.

Mirando por la ventana de la libertad, Olivia se enreda en un pensamiento convencida que, si el dolor o la tristeza se pudiera representar en colores, seguramente sería en blanco y negro. Olivia está muy triste hoy, no hay nada siquiera de color gris, todo es de un color negro profundo como la noche que la ayuda a esconderse.

Hace días que se le arruga el alma, casi hasta desangrar. Un velo turmalina se descorrió y entendió que esto es para siempre o para nunca. Fue parida sola, vivida sola y así se irá.

No alcanza con inventarse amores, con pintarse un cuadro de falsas ilusiones y campos de lavanda, con tejerse una manta abrigada. Olivia necesita mucho más que eso. Necesita un alma similar a la suya, que no sepa especular, que le duela el dolor ajeno, que sepa entender lo que se escribe entre líneas con tintas invisibles. Olivia necesita conectar con un alma, una sola, no pide miles, una sola para saber que no fue en vano caer en esta vida y no en otra alternativa. Desespera en la búsqueda, salta de una vida paralela a otra. Olivia hoy, se quedó sin colores en su caja de acuarelas.

Hace días que anda así, volátil, distraída, sumida en un raro sueño, donde se convierte en una criatura de cuento fantástico. A Olivia eso tampoco le importa demasiado. Ella tiene las alas abiertas siempre listas para volar. Cuando necesita una cuota de realidad echa mano a los ojos verde oliva, esa realidad que la devuelve de manera brutal a la superficie mundana. Olivia también sabe, que los amores de cuento no existen y que ese sentimiento que le quema las venas la convierte en un ser mortal.

Olivia se quedó sin semillas para plantar hoy, ni acuarelas para pintar. A Olivia se le quedo sin versos ni besos la boca. Pero aun así sabe que mañana el sol vuelve a brillar.

Olivia nunca se rindió.


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NTETA
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